Oscars 2016/Premios

Oscars 2016: Mejor Película

Concluimos el repaso a las nominaciones de esta edición de los Oscars con en análisis de la categoría reina: la de mejor película. En ella compiten ocho cintas muy diferentes entre sí, aunque la victoria a estas alturas parece cosa de tres. Para mantener la emoción, todas aparecen en este post ordenadas, no en base a sus posibilidades reales de triunfo, sino por pura preferencia personal. Las nominadas son:

8. El puente de los espías, de Steven Spielberg
Desde que el número de nominadas se amplió a más de cinco, Spielberg parece estar abonado a esta categoría. Ha estado presente con sus tres últimos largometrajes: primero fue War Horse (2012) después Lincoln (2013) y ahora El puente de los espías. Con este último filme, un drama situado en el momento más álgido de la Guerra Fría, el director ha vuelto a ser aplaudido por la crítica, y refrendado por el público y la Academia. Y aunque la cinta tiene algunos aspectos interesantes, sobre todo en su primer tramo, es la que menos me convence de las ocho nominadas. En un espectro ideológico/histórico, me es inevitable detectar un cierto maniqueísmo a la hora de retratar el conflicto entre Estados Unidos y la URSS, sobre todo en el reflejo del Berlín oriental frente al occidental. Pero incluso dejando estas cuestiones a un lado, un cineasta tan capacitado como Spielberg no acaba de encontrar esta vez el pulso narrativo de su obra, y su relato va perdiendo gradualmente el interés conforme avanza. En cualquier caso, pese a haberse hecho un hueco entre las nominadas, su victoria a estas alturas se da por descartada. Esperemos que el futuro nos devuelva a un Spielberg al mejor nivel. [6]

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7. La gran apuesta, de Adam McKey
A día de hoy, solo tres cintas parecen tener opciones de salir victoriosas el próximo domingo, y una de ellas es La gran apuesta. En este análisis/ranking en cambio, no ocupa una de las posiciones de cabeza, sino todo lo contrario. Y es que, pese a su condición de favorita, todavía no alcanzo a entender qué han visto en ella los académicos (y también los críticos) para convertirla en una de las candidatas al triunfo. La tesis de la cinta es interesante: desmontar el fraude del sector inmobiliario y bancario que llevó a la crisis económica mundial de 2008, desde una perspectiva didáctica y comprensible (hasta cierto punto) para el gran público. El problema, por tanto, no está en el qué, sino en el cómo. Es la estrategia narrativa elegida para ello lo que resulta cuestionable: cargante, insulsa, pretendidamente irreverente y finalmente caótica. Sus chisten no hacen gracia, sus salidas de tono no encajan, y sus personajes no son más que tipos al servicio del mensaje de la cinta. Mejora porque su reivindicación es necesaria, y su mensaje sí convence. Pero las dos horas de metraje se hacen demasiado largas como para considerarla una película disfrutable. ¿Ganará el domingo? Todo puede ser, pero desde luego no está entre los deseos de este blog. [6]

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6. Marte, de Ridley Scott
Las aventuras espaciales vuelven a tomar protagonismo en la carrera por el Oscar. Siguiendo los precedentes de Gravity (Alfonso Cuarón, 2012), y en menor medida Interstellar (Christopher Nolan, 2013), Marte ha conseguido meterse en la terna de nominadas, aunque haya quedado fuera de la categoría de dirección. Si el film de Cuarón destacaba por su utilización del lenguaje cinematográfico para acercarnos a la sensación de ingravidez que vivía su protagonista, e Interstellar funcionaba como reflexión acerca de la relación del ser humano con el tiempo, Marte difiere de las dos y encuentra su propio camino: lejos de la concepción formal de Cuarón y de los propósitos trascendentales de Nolan, Scott apuesta por una cinta más convencional, con un tono más amable, pero no por ello menos efectiva e inteligente. Marte es ante todo un film de aventuras: claro en sus premisas, efectivo en su ejecución, y sustentado en buena medida sobre la interpretación de un gran Matt Damon. Aunque llegó a liderar los pronósticos de los analistas hace algunos meses, a día de hoy parece tener muy complicada una victoria. Sospecho que los votantes, al igual que muchos espectadores, habrán disfrutado de su visionado, pero la habrán olvidado demasiado pronto. [6]

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5. Room, de Lenny Abrahamson
Ganar el Festival de Toronto se consolida, año a año, como uno de los puentes más fiables de cara al Oscar. Siguiendo la estela de El lado bueno de las cosas (2012), 12 años de esclavitud (2013) y The Imitation Game (2014), Room vuelve a demostrarlo esta edición y entra con fuerza en las categorías de mejor película y dirección. La cinta dirigida por Abrahamson tuvo una recepción muy positiva desde su estreno, y su presencia en la carrera, con pequeños altibajos, siempre pareció asegurada. A la gala llega con muy pocas opciones de triunfo, pero saldrá reforzada por el más que posible premio a Brie Larson como actriz. ¿Merece la película la relevancia de la que ha gozado en esta edición?  Su planteamiento es excelente, y tiene algunos elementos (las actuaciones, la voz en off) que la hacen en cierto sentido única, pero a mi juicio sufre también graves problemas de ritmo en un segundo acto muy reiterativo, que no está a la altura narrativa y emocional de lo que quiere contar. En conjunto, es verdad, pesan más las virtudes que los defectos. Pero aun así queda la sensación de que pudo haber sido una cinta mucho más interesante de lo que acaba siendo. [6.5]

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4. Mad Max: Fury Road, de George Miller 
Era una de las cintas más esperadas del año, entusiasmó en su estreno en el Festival de Cannes, y su fuerza ha llegado hasta los Oscars. La sorpresa en el caso de Mad Max ha sido a la vez previsible e inesperada.  El fervor crítico que generó desde el principio le auguraba un muy buen recorrido en la temporada de premios, pero a priori, la cinta no respondía al tipo de cine que suele estar presente en los Oscars ¿Era realista pensar que una película así podía lograr 12 nominaciones, estando presente en las principales categorías? Las pruebas hablan por sí solas. Esta trepidante road-movie postapocalíptica ha entrado con muchísima fuerza en la edición de este año, y no se irá de vacío. Tiene muchas posibilidades en algunos de los premios técnicos, e incluso su director parte con opciones de llevarse la estatuilla. Su éxito es una lección para el futuro: una cinta puede triunfar entre los Académicos sin ajustarse a un patrón determinado. Mad Max ha triunfado por lo que es: un festín de acción, exceso y velocidad que consigue atrapar al espectador y regalarle el mejor blockbuster del año. [7]

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3. Brooklyn, de John Crowley 
Más de uno se sorprenderá por esta tercera posición de la cinta de John Crowley. Brooklyn se ha colado en la categoría reina con un perfil más bien bajo, pues sus humildes tres nominaciones le han restado mucho protagonismo en la carrera. Además, las críticas que he recibido, sin ser negativas, no hay estado caracterizadas por un gran entusiasmo: se la ha tachado, en repetidas ocasiones, de previsible, convencional y edulcorada. ¿Previsible? Sí. ¿Convencional? Es innegable que la historia ya se ha contado otras veces. ¿Y edulcorada? Pues un poco sí que se dulcifica la experiencia de la inmigración. Pero limitarse a estos aspectos no hace justicia a una película como Brooklyn: con todos sus problemas y limitaciones, la cinta te desarma porque tiene una historia de amor preciosa, que desborda ternura y emociona sin recurrir a sentimentalismos. Tiene a dos actores excelentes (Saoirse Ronan y el desconocido pero prometedor Emory Cohen), cuya química traspasa la pantalla, y un guión muy bien escrito que discurre, poco a poco, involucrando al espectador en el relato. Brooklyn no será la quintaesencia de la innovación fílmica, pero sería, sin duda, la nominada que recomendaría ver a un amigo. [7.5]

Emory Cohen as "Tony" and Saoirse Ronan as "Eilis" in BROOKLYN. Photo by Kerry Brown.  © 2015 Twentieth Century Fox Film Corporation All Rights Reserved

2. El renacido, de Alejandro G. Iñárritu 
Alejandro González Iñárritu is back. El director con más ego del mundo (ahí ahí con Tarantino) lleva dos años siendo el protagonista absoluto del panorama cinematográfico estadounidense. Tras su éxito con Birdman en la pasada edición del Oscars, vuelve este 2016 con El renacido, cinta protagonizada por Leonardo DiCaprio, que le vuelve a situar en la carrera por los premios más importantes de la industria americana. El fenómeno se vuelve a repetir. Cada vez que el amigo Iñárritu abre la boca, es para autoerigirse como el director más valiente, prodigioso y necesario del cine mundial, y a uno le dan ganas de odiarle a él, a sus películas y a todo lo que las rodea. Me encantaría decir que El renacido es fallida, pretenciosa e insoportable, pero sería faltar la verdad. Lo reconozco: Iñárritu me cae cada día peor, pero tiene una de las filmografías más interesantes de los últimos años, y se encuentra en un momento de forma envidiable. Su última cinta es una de las candidatas más estimulantes de esta temporada de premios, y tiene serias opciones de llevarse el Oscar este domingo. Menos completa que Spotlight, pero es una gran candidata a la victoria. [8]

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1. Spotlight, de Tom McCarthy 
Finalizamos el repaso a las ocho nominadas con la que es mi apuesta para llevarse el Oscar el próximo domingo ¿Qué tiene Spotlight para poder convertirse en la próxima ganadora? Se ha tendido a focalizar el interés hacia su temática, los abusos sexuales a menores cometidos por curas católicos y sistemáticamente ocultados por la Iglesia. Y si bien el qué, es decir, lo que cuenta y pretende trasmitir, la convierten en una película importante y necesaria; el cómo en este caso resulta incluso más imprescindible. La genialidad de la cinta está en su concepción narrativa, en cómo se cuenta la historia y se nos involucra como espectadores. McCarthy construye un absorbente drama criminal que atrapa desde el minuto uno, una de esas escasísimas películas cuyo poder hipnótico no está en su preciosismo estético ni en sus deseos de trascendencia, sino en algo mucho más efectivo: una historia contada con ritmo, intensidad e inteligencia. Por ello, Spotlight es mi favorita a Oscar este año. Aviso: esto es un claro lastre en sus opciones. Mis favoritas tienen la curiosa pero infalible costumbre de perder, por lo que es posible (ojalá no) que los premios no le hagan justicia. Aun así, un filme así merece una oportunidad. [8.5]

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Ganará: El renacido, de Alejandro G. Iñárritu
Podría ganar: La gran apuesta, de Adam McKey
Debería ganar: Spotlight, de Tom McCarthy
Debería estar nominada: Carol, de Todd Haynes

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